Boletín de Opinión : "Pensando en Voz Alta"

  Archivos
Ene 10 [3]
Ago 09 [2]
Jun 09 [3]
Mayo 09 [7]
Abr 09 [2]
Mar 09 [3]
Feb 09 [4]
Ene 09 [2]
Dic 08 [4]
Nov 08 [1]
Oct 08 [1]
Ago 08 [4]
Mayo 08 [1]
Abr 08 [3]
Feb 08 [3]
Ene 08 [2]
Dic 07 [3]
Nov 07 [5]
Oct 07 [2]
Sep 07 [10]
Ago 07 [4]
Jul 07 [2]
Jun 07 [5]
Mayo 07 [3]
Abr 07 [10]
Mar 07 [22]
Feb 07 [10]
Ene 07 [14]
Dic 06 [6]
Nov 06 [15]
Oct 06 [11]
Sep 06 [11]
Ago 06 [21]
Jul 06 [7]
Jun 06 [3]
Mayo 06 [1]
Abr 06 [1]
Mar 06 [3]
Dic 05 [5]
Oct 05 [12]
Sep 05 [1]


Sindicación
Artículos
Comentarios


Enlaces
eGrupos
La otra voz
Unidos por la Información
ZoomBlog

 
Inicio | Mi Perfil | Enviar artículo | Suscríbete al blog
Noviembre del 2007

 

Salud y lucha de clases

Enlace permanente 21 de Noviembre, 2007, 17:52

Hace unos meses que el sector salud está en lucha en la provincia de Corrientes, es que los sueldos son los peores del país y a esto hay que agregar un incapacidad tanto desde el sector público, como el privado para organizar un sistema de salud que brinde medianamente cobertura a la población.
Los reclamos de los trabajadores de la salud comenzaron a principio de año y llevaron a que los distintos sectores a tener que mostrar a los trabajadores cual es su verdadera cara.
En primer lugar la lucha obligó a los gremios del sector a definir su postura frente al conflicto: ATE quiso mirar al costado planteando un medidas como "aplusómetros" para calentar los motores, al día siguiente la asamblea del Hospital J. R. Vidal decidía hacer una huelga. Pero los dirigentes de ATE seguían muy ocupados organizando el fraude en las elecciones sindicales de Mayo.
Cuando estas pasaron y las medidas en los hospitales continuaban, declararon a los medios de prensa que ellos "no avalaban una medida que iba contra los usuarios"
ATSA que al principio se puso a la cabeza y realizó la cobertura legal del conflicto, recibió la visita de un "dirigente nacional K" que planteó que ellos solo defendían a los administrativos y enfermeros, que los médicos no estaban agremiados, en un intento de dividir el conflicto. Misma política que tenía el gobierno Radical K de Arturo Colombi que concedió un mísero aumento bajo el concepto de extensión horaria al personal hospitalario sin incluir a los médicos.
Pero también el sector médico comenzó a mostrar fisuras, por lo menos en el ámbito de sus tradicionales asociaciones: esto se reflejó con mayor rispidez en el Hospital Vidal, en el cual se había organizado la primer Asociación de Profesionales, que luego se extendió a otros hospitales.
Un volante de los médicos huelguistas "ofendió"  a un grupo de profesionales que salieron por los medios a hacer campaña en contra de sus colegas.  Un comunicado firmado por el servicio de Oncología manifestaban que no cumplían el paro, pensando en sus pacientes.
Pero veamos quienes firmaron la solicitada: la mayoría de estos profesionales son Profesores full times de la universidad, son los que participaron en la reforma del plan de estudio y incorporaron a la enseñanza universitaria las nociones de salud gestionada (privatizada). Comparten también la Comisión directiva de la Asociación de Oncología.
Pero también entre los firmantes están las figuras notorias de Guilermo H. Harvey (Jefe de Servicio de Oncología Quirúrgica), quien fuera ministro durante el gobierno del Partido Nuevo(1)
Otro de los firmantes Adolfo Fortunato Gehan, uno de los dueños del Instituto del Diagnóstico, que actualmente intenta vaciar la empresa y dejar a decenas de trabajadores en la calle, a los cuales en 10 años no le realizó los aportes jubilatorios.
Así por un lado un sector importante de médicos comenzó a aceptar su proletarización, que se ha convertido en parte de los trabajadores, acepta ese echo y comienza a hablar de agremiarse, eso es lo que marca el proceso de construcción de Asociaciones de Profesionales en distintos hospitales y que estén gestionando la personería gremial.
Por otro las asociaciones "tradicionales" claman contra las huelgas y se rasgan las vestiduras por "los pacientes", pero en realidad ven como sus privilegios son amenazados, con medicos agremiados no van a poder explotarlos impunemente en sus sanatorios privados, y la huelga que amenaza sus privilegios hospitalarios.
Un proceso que recién comienza en la provincia y que puede marcar la construcción de nuevos tipos de organizaciones de trabajadores, en especial entre los sectores de profesionales.
Paralelamente a esta lucha, entre los trabajadores sociales, altamente precarizados también están construyendo un nuevo tipo de organización, la UTS (Unión de Trabajadores Sociales) que plantea la organización de tipo sindical sobre las viejas concepciones de corporaciones profesiones.

_________________________
(1) El Partido Nuevo gobernaba la provincia de Corrientes en 1999, cundo la movilización de los docentes Autoconvocados y la plaza de la dignidad los obligó a abandonar el gobierno frente a los hechos de corrupción y autoritarismo del que hacían gala.

~ Comentar | Referencias (0)


 

Despiden trabajadores sociales

Enlace permanente 19 de Noviembre, 2007, 14:10

Corrientes 18 de noviembre del 2007.-

GACETILLA DE PRENSA

 

Respecto a los despidos de dos Asistentes Sociales - Juana Ríos y Zuñilda Medina de la Subsecretaria de Acción Social, a cargo de la Dra. Maria Elena Chieno, hace una semana atrás, la Asociación de Asistentes Sociales de Corrientes, y la U.T.S (Unión de Trabajadores Sociales de Ctes) fuimos atendidos por ella –responsable de esa decisión, para que reconsidere la medida, y en esa oportunidad nos manifestó que "lo iba a pensar".

 

La ciudadanía debe saber que,  que en la segunda cita, donde esperabamos una respuesta,  las asociaciones, hemos sido objeto de un maltrato vergonzoso, por parte de la Subsecretaria de Acción Social de la provincia, que,  por pudor, en este caso no vamos a relatar.

  

            Queremos aclarar que este hecho, se enmarca dentro del esquema de la falta de empleo, con la multiplicación, y legitimación,  de las múltiples formas del "trabajo basura", que llevan a que, una funcionaria (que entra por decisión política de su jefe de turno), que no hace ni una año y medio que esta en el cargo, tenga el absoluto poder sobre el destino de dos familias, de  profesionales que se venían desempeñando hace mas de 8 años en esa Institución.

 

Esta, es la perversión que alcanza el Estado, cuando sustenta distintas formas de precarización laboral, es la misma perversión, que lleva a ese mismo Estado a sostener políticas sociales subsidiarias, que necesitan del reclutamiento de técnicos y profesionales, "eficientes", en la labor de controlar una clientela de pobres, siempre cautiva del Estado y de la clase política que se perpetua en el poder, gracias a esos mismos mecanismos.

 

    DENUNCIAMOS, por ende, el maltrato DE LA DOCTORA MARIA ELENA CHIENO, a las asociaciones de profesionales, que en representación de muchos colegas nos hicimos presentes para solicitar simplemente justicia.

     DENUNCIAMOS que no es casualidad que la mayoría de los asistentes sociales son factureros, monotributistas, contratados o "becados" y que esa condición, permite al Estado desentenderse de ellos cuando no llenan la ficha de afiliación política al partido del gobierno de turno. (ejemplo: Desarrollo Social)

    DENUNCIAMOS, que en este contexto de desigualdades económicas aberrantes, existe una red de complicidades, entre funcionarios, y súbditos, circunstanciales, que sostienen con su practica ese esquema de injusticias.

     HABLAMOS DE UN CONTEXTO, en el que no se respetan las incumbencias, ni se respeta la formación científica metodologica de los profesionales del trabajo social, en detrimento de los sectores más empobrecidos y más demandantes de la sociedad, ya que las políticas subsidiarias, que se sostienen no los liberan de su opresión ni de su cautiverio.

     DENUNCIAMOS EL MALTRATO VERGONZOSO, que denota claramente la naturalización del autoritarismo, y la indefensión colectiva, ante una funcionaria que, paradójicamente da cátedras, cursos y seminarios sobre el tema de la "violencia".

 

Union de Trabajadores Sociales -Ctes.-

~ Comentar | Referencias (0)


 

La fragmentación en la estructura del sistema de producción

Enlace permanente 7 de Noviembre, 2007, 11:14

La fragmentación en la estructura del sistema de producción: sus consecuencias para el movimiento obrero.

La fragmentación en la estructura del sistema producción.

Transformaciones globales en la clase trabajadora.

La fragmentación del trabajo y sus consecuencias en misiones y funciones.

La fragmentación generó heterogeneidad.

Fragmentación y heterogeneidad: bases objetivas de la diversidad

Las consecuencias políticas de la diversidad.

La burocracia sindical hoy.

El sectarismo: una resultante funcional, con base social.

El MIC y los problemas de la organización de los trabajadores hoy.

Las tácticas y políticas del MIC mientras dure la actual relación de fuerzas presente entre las clases.

La fragmentación en la estructura del sistema de producción: En los últimos treinta años se ha producido una gigantesca transformación en el terreno de la tecnología y la ciencias que afectaron cualitativamente las estructuras de la producción capitalista. Como resultante de este proceso, la burguesía tiene un sus manos nuevos recursos para desarrollar la producción, algunos de los cuales ya son muy evidentes: la capacidad de una rápida relocalización geográfica (no sólo de una empresa sino de grandes conglomerados empresarios); la tercerización sucesiva (por capas) de las estructuras de producción; la dimensión y extensión alcanzada por los servicios de transporte en todas sus formas; la precisión y velocidad absoluta en la obtención de medidas y tiempos (en simultáneo con la producción y/o el consumo); la industrialización integral, tecnificada y científica, de la producción agropecuaria; el dominio de la genética y los avances cotidianos y geométricos en la programación cibernética, etc. El salto científico/trecnológico les ha permitido a los capitalistas fragmentar la estructura de la producción para que interactúe como si estuviera conformada por grandes módulos, articulados pero independientes unos de otros. No sólo se trata de la modificación del modelo de la línea de producción fordista mediante los equipos de tipo "toyotistas", sino que estamos ante una transformación mas vasta y profunda: un conjunto de fragmentos en un sistema integrado de producción funcionando como una serie de módulos intercambiables y rápidamente reemplazables. Siguiendo el esquema de los módulos de las PC, hoy la estructura del conjunto de la producción tiende a esa diagramación de misiones, funciones e interconexiones. De esta manera las alteraciones en uno y otro módulo benefician al conjunto, y los capitalistas logran eficiencia con la posibilidad de una rápida solución del problema detectado en uno de los fragmentos sin que los demás tengan necesidad de sufrir alteraciones. Y al mismo tiempo con la posibilidad de acelerar la capacidad de producción de uno de esos fragmentos sin detener el ritmo del conjunto. Esto no implica que no existe más competencia entre los capitalistas sino que esta competencia se resuelve más rápidamente que antes: el sector burgués que logra diseñar un "módulo de producción" mas eficiente tiene la posibilidad de eliminar y reemplazar al viejo sistema con mayor rapidez y menores costos que antes. Y en este sentido, el sistema de comunicaciones entre un módulo y otro es el factor clave que determina el resultado final del sistema en su conjunto. La rapidez y volumen de transporte es la clave de la época y las vías de transporte de volúmenes se han transformado en factores decisivos de la producción: no se trata de almacenar sino de transportar más volumen a mayor velocidad. Como nunca antes, todo el sistema de producción capitalista está pendiente de lograr una mayor eficiencia en esta ecuación. Tanto a escalas mundiales como personales, el capitalismo presente gira en torno a lograr eficiencia creciente en una relación directamente proporcional entre velocidad de transporte y volumen para cualquiera de las mercancías: sean capitales especulativos, grandes volúmenes de bienes transables o sistemas de servicios de transporte de mercancías. Más volumen a mayor velocidad implica mayores densidades en menores tamaños y mayores velocidades con menores desgastes. En este sentido, los adelantos tecnológicos para el transporte de todas las mercancías ocupan hoy una de las preocupaciones centrales de la investigación científica en todo el mundo. Tras la derrota del proyecto stalinista del socialismo en un solo país (producto de un largo proceso que indudablemente se inició a poco del triunfo de Octubre luego del empantanamiento de la expansión de la revolución) la clase asalariada fue incorporada a este nuevo esquema de producción de tal manera que su estructura como clase ha sufrido cambios de una dimensión aún no consideradas por el conjunto de las fuerzas anticapitalistas. Estas transformaciones por lo tanto, condicionan todo lo que en algo tenga que ver con la organización de la clase trabajadora y sus objetivos.

Transformaciones globales en la clase trabajadora: Sería una necedad negar que la fragmentación impulsada por los capitalistas sobre la mecánica misma de la producción no afectó a la clase trabajadora. Porque dentro de una PC no hay pequeños hombrecitos trabajando…pero el sistema capitalista sigue dependiendo del papel del asalariado, el cual hasta el presente no sólo no ha podido ser reemplazado por alguna pieza intercambiable de igual rendimiento, sino que por el contrario se incrementó su cantidad proporcionalmente seis veces en los últimos 100 años. Los trabajadores asalariados en el mundo ya habrían llegado a los 2000 millones sobre un total de 6000 millones de habitantes (30% de la totalidad de la población) cuando en 1900 sólo había unos 50 millones de asalariados para un población total de 1000 millones (5%). Y está claro que, proporcionalmente, somos muchísimos mas asalariados que cuando Marx escribió El Capital. Pero al mismo tiempo la transformación de los mecanismos de producción generó una multiplicidad de nuevas funciones laborales, así como a otras las uniformó y a otras directamente las eliminó. En definitiva, generó grandes modificaciones en las relaciones laborales mismas. Tal vez la más evidente sea la tecnificación de los proletarios y la proletarización de los técnicos, científicos y profesionales, pero también es muy evidente la incorporación de una masa de jóvenes "especializados" (tanto varones como mujeres, aquí sí funciona la igualdad de los sexos) en la comprensión y ejecución de las nuevas herramientas de producción digitalizadas. Y una tercera y terrible evidencia es el regreso masivo del trabajo infantil en una escala y monstruosidad que multiplica a las hilanderías del Londres que conocieron los maestros de las luchas sociales a fines del siglo XIX. Estamos hablando ya de unos 100 millones de niños trabajando, es decir, el doble que todos los asalariados existentes en 1900. Otro aspecto de la transformación global es la monstruosa masa de marginalidad extrema, totalmente afuera del sistema de producción, tanto como herramienta para generarla, como medio para consumirla. Estamos hablando de 1.200 millones de personas (el 20% de la población mundial) que sobrevive con menos de un dólar diario en condiciones de vida de barbarie. No podemos dejar de mencionar que esta barbarie social en el marco de la gigantesca productividad posible es también producto de una concentración del capital que adquirió una dimensión inimaginable para el propio Marx y sus contemporáneos, así como la proporción absolutamente dominante del capital financiero y especulativo, parasitando de una manera inaudita la capacidad de producción que el desarrollo del proceso científico tecnológico le ha permitido a la burguesía.

La fragmentación del trabajo y sus consecuencias en misiones y funciones. La transformación de misiones y funciones laborales dieron un salto cualitativo con la incorporación de las computadoras personales y las herramientas digitalizadas a la producción y distribución de mercancías. La gran innovación global primaria fue la necesidad de incorporar al asalariado el conocimiento de las diversidades de programas y herramientas digitales para que logre interpretar y control esas nuevas máquinas y herramientas que evolucionan constantemente. Es decir que la transformación afectó globalmente la calificación del trabajador, no sólo desde el punto de vista de su capacitación sino también por la adquisición de nuevos saberes producto de la experiencia con los nuevos mecanismos de producción. Pero a su vez, y contradictoriamente, le resto cualificación y le agregó rutinarismo y simplicidad a sus funciones.

durante este siglo, poco a poco, como resultado de la aplicación de los denominados "métodos científicos de organización del trabajo", el trabajo ha ido perdiendo su carácter total. Se ha ido fragmentando, dividiendo en tareas sencillas, pequeñas, repetitivas, prescritas y controladas. El trabajo se ha convertido en algo parcial, impersonal e impuesto desde fuera. La fragmentación del trabajo afecta a todos los trabajadores, no sólo a algunas categorías especificas, y, por lo general, favorece la descualificación.

La división del trabajo en tareas simples y repetitivas permite incorporar mano de obra no cualificada dónde antes había trabajadores cualificados. El desarrollo de la producción en serie es resultado de éste proceso. Un ejemplo, repetido en multitud de ocasiones, es el del trabajo en las grandes cadenas de montaje de automóviles, en las que cada trabajador realiza repetitivamente un pequeño numero de operaciones simples. La división del trabajo se ha acentuado. Las (nuevas) tecnologías y sistemas de organización del trabajo facilitan el control empresarial de las actividades laborales y la expropiación del "saber obrero".

 [OIT. CINTERFOR. 1999 http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish/region/ampro/cinterfor/temas/worker/doc/otros/xxi/vii.htm]

La fragmentación y especialización del trabajo (en todos los niveles de la producción, incluyendo los profesionales y científicos) así como el crecimiento exponencial de la productividad, le permitieron a la burguesía: proletarizar a los profesionales universitarios liberales, incorporar las nuevas masas de asalariados jóvenes (incluyendo a los estudiantes superiores) a la estructura de producción (en condiciones totalmente precarizadas reduciendo al mínimo sus tiempos de "aprendices"), incorporar el trabajador individual y aislado (pero interconectado) en su domicilio, imponerle una rutinariedad y uniformidad creciente al trabajador administrativo (tanto en el Estado como en le empresa privada), tecnificar y proletarizar al trabajador del campo, etc…. Esta transformación incluyó también la necesidad de adaptar a los educadores primarios y secundarios a su nuevo papel como celadores sociales para contener y canalizar la masa de marginalidad social, adaptar al docente de la educación especializada a un nuevo papel como auxiliares de los burgueses en la formación de sus asalariados altamente especializados. Y en todos los espacios de trabajo al que recurramos nos encontraremos con modificaciones profundas en las misiones y funciones del trabajador de tal manera que hasta en organizaciones mastodónticas como la administración del Estado burgués necesitaron generar profundos cambios en la organización de sus estructuras administrativas.

La fragmentación generó heterogeneidad que se evidencia cuando nos detenemos a considerar cómo afecta el sistema de módulos de la actual cadena general de la producción capitalista a la estructura de la propia clase trabajadora asalariada. Consideramos por supuesto que el salario sigue siendo el punto en común, el que nos unifica como asalariados, entre un científico del INVAP que produce partes de satélites o de reactores nucleares, y el del peón de limpieza del mismo INVAP; entre el piloto de un avión y un maletero de aeropuerto; entre el operador de una gigantesca grúa computarizada para contenedores y el estibador de paquetes dentro de ellos; entre el conductor de una enorme cosechadora científica y el peón de campo, entre un marinero y un ingeniero de mando en un buque de transporte. Sin embargo, entre ambos extremos de cada caso nos encontramos con una gigantesca variedad de relaciones entre el hombre y la herramienta, y de esos mismos trabajadores entre sí, actuando siempre en cada caso según su ubicación en la nueva estructura, fragmentada, de producción. Porque esta estructura fragmentada ha permitido que crecieran de una manera nunca antes vista, cualitativa, las tercerizaciones de servicios como en capas superpuestas, la posibilidad de una multiplicidad de funciones ejercidas por una sola persona y la precarización de las relaciones laborales entre cualquiera de estos asalariados (aún los tan heterogéneos entre sí como los señalados) y las patronales. A estoy hay que sumarle la fragmentación sufrida por el propio país en el cual uno de los sectores que mejor demuestra esta diversidad se encuentra en el ámbito de la educación y de la salud pública. No sólo porque la estructura social misma genera docentes "de primera" o "de segunda" (o "de tercera" y "de cuarta") según cumplan sus funciones en escuelas del mismo nivel educativo pero "públicas y de zonas marginales" o "privadas y de zonas burguesas", sino también porque la diversidad de salarios y regímenes de trabajo por provincias eliminó el derecho preexistente de "a igual función igual salario". En el ámbito de la salud es equivalente. Pero también abarca a todas las estructuras de producción y servicios en los ámbitos privados. Basta prestar atención a hecho que dejó de existir la "paritaria nacional general" mientras que "las paritarias nacionales por gremio", cada vez mas, apenas son un punto de referencia que se ve alterado profundamente por las "paritarias particulares", lo que permite que grandes empresas puedan acordar mejores condiciones que las pequeñas empresas y allí donde las consecuencias de la fragmentación hace estragos por la debilidad de la organización sindical. Y una enorme consecuencia de la heterogeneidad de la clase afectó hasta el hueso aspectos que tienen que ver con la conciencia y hasta la misma psicología social de los trabajadores en tanto introdujo en niveles nunca vistos antes, la ideología de la clase dominante basada en el individualismo extremo que lleva al enfrentamiento de unos individuos sobre los otros como método de superación social. El famoso "sálvese quien pueda" del período menemista fue una base ideológica fundamental para la aplicación de los retiros voluntarios de las empresas a privatizar. El enfrentamiento entre contratados y permanentes, llevado a extremos de conflictos que se resolvían en asambleas que votaban aceptar el despido de los "temporarios" a cambio de mantener algunos pocos derechos en los "estables", fue también un arma formidable para la preparación del terreno hacia la gigantesca desocupación y marginalidad. La inyección de una ideología individualista extrema en base a la concepción del todos contra todos tuvo un soporte objetivo en la fragmentación del sistema de producción capitalista. Y dio sus amargos frutos, especialmente en las generaciones más jóvenes formadas en ese período.

Fragmentación y heterogeneidad: bases objetivas de la diversidad. No nos vamos a extender innecesariamente en este punto porque inevitablemente las experiencias de organización y lucha de la clase, sean tomadas parcialmente sector por sector de trabajo y/o por gremio, adquieren la enorme diversidad de las distintas formas de relacionamiento que se dan en los lugares de trabajo (tanto con la diversidad de patronales como entre trabajadores y sectores de trabajo). Sólo pretendemos destacar que el nivel de diversidad de experiencias y consecuencias de las experiencias es una de las resultantes más difíciles de percibir al mismo tiempo que tienen una gigantesca importancia para quienes pretenden establecer un "patrón de tareas" común para abordar la organización sindical y política de la clase trabajadora. Ha sido difícil de percibir porque la velocidad de las transformaciones ha sido de tal magnitud que no pudo ser acompañada por una equivalente velocidad en las elaboraciones respecto a las consecuencias sociales y políticas. Y por otra parte, la incomprensión sobre la magnitud de la diversidad impidió comprender que el "patrón de tareas" previo a la transformación había quedado tan inútil como la máquina de escribir, el fichero o el torno mecánico. La experiencia de las recientes huelgas del puerto de Buenos Aires incluye la evidente diversidad que existente entre los trabajadores del sector de muelles de embarques de mercancías y los trabajadores de los casinos flotantes. Pero además, entre los propios estibadores y los maquinistas de las grandes grúas. El viejo puerto estatal en donde el SUPA (sindicato de los estibadores) imponía su fuerza sobre un reducido grupo de especialidades y gremios, en el marco de un puerto bajo control y administración del Estado, fue reemplazado no sólo por Puerto Madero sino, y fundamentalmente, por nuevas formas de organización del transporte, almacenamiento, movimiento y carga de las mercancías. Y también por un conglomerado de empresas que cubren cada una un "módulo" de la organización portuaria actual. Y en este marco de organización de la producción, la presencia de más de una docena de sindicatos en donde por su fuerza ninguna sobresale demasiado sobre el otro, impone nuevas experiencias de organización y lucha. Pero lo mas importante será reconocer que esta no es una particularidad del actual puerto, sino que es un punto en común con los demás sectores de la producción y, por lo tanto, del conjunto de la clase trabajadora y sus organizaciones reivindicativas, los sindicatos. Asimismo cruza las relaciones entre la clase trabajadora y la burguesía, entre la clase trabajadora y la burocracia y entre sectores de la propia clase trabajadora. Finalmente, esta diversidad de prácticas está asentada en la diversidad de aspiraciones de los sectores de la clase y, por lo tanto, en la diversidad de respuestas y propuestas de tareas para implementar esas respuestas y necesidades. Y si esto no es ninguna novedad porque siempre se sostuvo que la clase trabajadora estaba a su vez compuesta por diversos sectores, lo nuevo es que no existía semejante diversidad y amplitud de sectores que por su enorme cantidad y diferencia respecto a los existentes treinta años atrás, deviene en una modificación de alcances cualitativos.

Las consecuencias políticas de la diversidad. Como no puede ser de otra manera, tanto en las propuestas e implementación de medidas tácticas (nos referimos a tareas específicas para dar respuesta a una coyuntura de necesidades sociales inmediatas), como para la elaboración de la política (nos referimos a un encadenamiento lógico de un sistema de tareas para dar respuesta a un conjunto de necesidades sociales mediatas); nos encontraremos ante una enorme diversidad. Que a su vez, como componente objetivo de la realidad actual de la lucha de clases, se asienta en la actual estructura de producción. En consecuencia, la política para fortalecer la organización de la clase trabajadora respecto a las necesidades de la movilización y la organización a su servicio para enfrentar a la burguesía y sus aliados tendrá también una enorme diversidad de posibilidades. Porque las variables de tareas para ser llevadas adelante, tienen tantas posibilidades como varían las relaciones de trabajo existentes (planta estable, tercerizados diversos, pasantes, contratados de distintos tipos, monotributistas…) ya que esa relación con distintas empresas y distintas patronales no sólo no es idéntica sino que, a su vez, es muy diferente según la empresa y sus intereses. Y si seguimos con el puerto (pero podríamos tomar otro ejemplo), la combinación actual en donde encontramos controladores de grandes grúas altamente tecnificadas, monotributistas, camioneros de transporte externo, camioneros de movimientos internos, el mozo y el cocinero de un restaurante para obreros (entiéndase bien, restaurante, no de un comedor de la empresa)…mas el crupié de un casino flotante y el guardia privado de seguridad, hubiera sido considerada hace treinta años una hipótesis de herejes. Y a esto hay que sumarle que gran parte de ellos son empleados de empresas contratadas por otras empresas, multinacionales, que operan distintas "terminales portuarias" (no El Puerto, que no existe como unidad administrativa sino como conglomerado de módulos). Con este contexto, no es posible pretender que la experiencia de los hechos, la táctica y la política de las huelgas portuarias del 66, o de los maquinistas navales de los 50, indiquen métodos de acción y tareas para las luchas del actual puerto nada más que en términos extremadamente generales.

La burocracia sindical hoy. A principios de los 80 la burocracia sindical argentina se encontró ante un dilema: asociarse a los cambios o fragmentarse hasta el infinito. Eligió ser parte de la fragmentación de la producción...desde sus organizaciones centrales. Diez años antes (o tal vez muchos mas) la burocracia de la ex URSS había sacado esa conclusión y comenzó a dar cátedra en todo el mundo sobre el cómo hacerlo. Cuando la burocracia sindical Argentina llegó a los 90 "de Menem" ya se encontraba ávida de intervenir en las privatizaciones de una u otra manera. Esto, además, le permitiría modificar algunas pautas para independizar sus organizaciones del descuento de la cuota sindical como único ingreso. La mayoría de los sindicatos, tal como emergieron del primer peronismo y duraron hasta los años 80 (muy transformados y burocratizados al extremo) a partir de los 90 incorporaron nuevos elementos de sumisión e integración al capital y su clase que, adquirieron características paradigmáticas en los sindicatos nacionales relacionados con empresas de servicios al conformarse como empresas asociadas a las privatizadoras. Es el caso de FATLyF, SUPE, UF, FOECyT, etc…Pero si no pudieron ser parte de la privatización de una empresa, eligieron serlo de alguna AFJP, o ART, o impulsando "mutuales" mas parecidas a bancos o financieras. Y, de última, gran parte de estos se conformaron como gerenciadoras de la capacitación de las patronales (actuando a la manera de empresas tercerizadas a ese fin). Y aún contando con subsidios del Estado y aportes patronales, no dejaron de hacerlo con cargo al trabajador de otros gremios que quisieran "capacitarse". Otros mejoraron y profundizaron su relación con el sistema de salud privado. Para el caso de los sindicatos que conformaron la CTA, como su ámbito de actuación no estaba directamente relacionado a la producción de mercancías, salvo excepcionalmente, su reubicación tendió a conformarse esencialmente como correa política de transmisión de las reformas en la educación y la administración pública recibiendo a cambio como pago la incorporación de gran parte de su plana mayor a las diversas instancias de los poderes del Estado (parlamento y PEN especialmente) desde donde continuaron actuando al servicio de los sectores empresarios proveedores del Estado o asociados a emprendimientos estatales (la conocida "patria contratista" hoy particularmente en boga). De esta manera la burguesía realizó una profunda y decisiva coptación de la burocracia sindical (con total predisposición de esta) para hacerla inerte ante las consecuencias de la fragmentación productiva en el movimiento obrero y en la clase trabajadora. Ahora bien, esto no significa que la burocracia sindical dejara de mantener roces con la burguesía para el caso de grandes conmociones sociales en donde todo el sistema queda en peligro, o ante situaciones en donde la abundancia no es repartida equitativamente entre los factores de poder del sistema como generalmente ocurre entre los propios sectores burgueses (y este fenómeno es tan mundial como el de las modificaciones en las estructuras de producción, y por lo tanto, ningún proceso meramente nacional podrá acabar con él). Lo evidente es que la burocracia había sacado una conclusión: de la reorganización del sistema de producción capitalista podían sacar tajada y hacerse especialistas en la gerenciación de alguno de los "módulos del sistema de producción" vía la tercerización y/o la asociación. Desde este momento, la burocracia sindical (en general) se vio aliviada enormemente del factor "presión de las bases" y del factor "descuento de la cuota" para tomar decisiones políticas. Sus decisiones políticas hoy tienen mas relación con su papel como socia del poder económico, o socia del poder político burgués, que con la "presión de las bases". De tal manera, su mecánica de interrelación con el sistema político y económico la ubica más cerca de la Cossa Nostra que de los sindicatos burocráticos de los años setenta. Esto no quiere decir que, en determinadas circunstancias y bajo ciertas condiciones, la burocracia sindical no recurra a sus viejas artimañas, incluyendo el impulso controlado de la movilización, si eso favorece su propio fortalecimiento ante una situación de debilidad. Pero tal situación, siendo posible, no es el mecanismo normal y esencial del funcionamiento de la burocracia sindical actual sino un aspecto subsidiario y, en algunos casos como en FATLyF, hasta residual.

El sectarismo: una resultante funcional, con base social. La novedad de este período respecto a los sectores que se autodefinen "de izquierda", está dada por la enorme diversidad de grupos y fracciones que, aparentemente sin grandes diferencias programáticas, no pueden siquiera conformar una lista única, ni electoral, ni sindical…ni para encontrarse a comer un asado. Pero no sólo no logran elaborar políticas comunes a pesar de tener programas casi idénticos, sino que además compiten entre sí para demostrarse entre ellos que unos son más capaces que todos los demás. Tal método permitiría que los espectadores del combate elijan al triunfador como su guía (sólo a título de consignarlo sin pretender analizar razones y teniendo en cuenta que nos referimos a divisiones de naturaleza totalmente distinta a las presentes, si tal cosa hubiera sucedido en la década del 70 en donde la diversidad de organizaciones armadas era muy grande, éstas hubieran terminado enfrentándose entre ellas a tiros como fatalmente ocurre hoy en Palestina). Por lo tanto, la "fraternidad de clase" que debería permitir que la unidad de acción y la unidad política fuera una norma de convivencia en el marco de la diversidad, ha dejado de ser tal para generarse una relación caracterizada por las zancadillas políticas, la descalificación del adversario, el insulto y la calumnia entre organizaciones que el conjunto la clase trabajadora considera como "pares". El caso de los recientes conflictos docentes en Neuquén y Santa Cruz (considerando positivamente los balances de las conducciones de ATEN Capital y ADOSAC), así como la situación de los SUTEBAS del Gan Buenos Aires en manos de la oposición clasista referenciada en la diversidad de núcleos "revolucionarios" existentes, son excelentes ejemplos de lo que estamos planteando. Al revés de la burocracia obrera (nacional y mundial), la izquierda argentina no vio la importancia de la transformación estructural del sistema de producción capitalista, ni sus consecuencias políticas, sociales y hasta culturales Y quedó inmersa en su dinámica: cada experiencia de la lucha de clases fue la única experiencia válida y posible, sin percibir que su grado de particularidad la hacía generalmente única y de difícil repetición. Y sin advertir que la dinámica era creciente en esta dirección: cada vez mas diversidad y cada vez mas particularidades. Ni se le ocurrió que bajo la mundialización del capital de cada una de las experiencias de la lucha de clases sólo sería posible tomar algunos aspectos comunes y, por lo tanto, la búsqueda del común denominador de las experiencias de la lucha de clases debía ser un objetivo determinante para poder definir una política que permitiera confrontar con los capitalistas con posibilidades de éxito. Todo lo contrario: invirtió completamente la lógica y pretendió generalizar particularidades... Por supuesto fracasó (y seguirá fracasando) al intentar transformar una particularidad en matriz de las siguientes y en un manual de acciones para que los demás sectores la adopten como mecánica general. Como ejemplo de esto vale la táctica de la coordinación transformada en estrategia sin tener en cuenta que la coordinación de debilidades no siempre fortalece sino que, por el contrario, puede mostrar con más fuerza la debilidad general. Por el contrario, un solo gran conflicto llevado adelante a fondo por un conjunto diverso de sectores con un política para concentrar fuerzas en un solo punto, puede tener mucha mas efectividad para fortalecer al conjunto que una aparente unidad de fuerzas que actuarán, de todas maneras, cada una según su propia lógica emanada de su propia particularidad. Dicho esto, en el presente y lo mas probable es que por un buen tiempo, poner el centro de la política en lograr la coordinación de acciones comunes entre ceramistas de Zanon por su fábrica, trabajadores del casino por su trabajo, empleados del Garrahan por salarios, del Francés por puestos de trabajo, del subterráneo por condiciones de trabajo y los cosecheros golondrinas de frutales en Tucumán…es una aspiración que no encuentra ninguna posibilidad material de concretarse salvo en la fantasía de quienes la proponen y/o en pequeñas manifestaciones episódicas y, además, efímeras. Apostar centralmente a esta política para lograr fortalecer la organización autónoma de la clase no sólo es equivocado sino suicida. En el fondo, esta política solo tiene un objetivo oculto (y ya no tanto): demostrar en un combate a todo o nada, quién es el campeón de la coordinación para lograr el favor de los coordinados demostrando la capacidad de sus direcciones políticas. Es suicida pero coherente con apostar a la división como mecánica de construcción, amparada por la lógica autoproclamada de que "la única verdad es la propia". Y ambas propuestas de tareas: coordinar lo que no se puede y dividir detrás de la verdad propia; son dos caras de una construcción sectaria destructora de cuanta perspectiva de organización permanente e independiente de la clase al servicio de su autodeterminación se va dando en las luchas y las movilizaciones. Pero hay que tener presente además, que el sectarismo encuentra una base social al interior de las propias organizaciones -conformadas desde la marginalidad al movimiento de masas- en sus sectores dirigentes que requieren de su renta y/o sus prebendas para mantener su nivel económico libre de la brutalidad de las actuales relaciones sociales de producción. Pero también encuentra sustento en los beneficios logrados por aquellas que no pudieron, o no supieron, evitar ser cooptadas por el Estado burgués en crisis mediante la "tercerización" de la distribución de subsidios. El papel de los fondos electorales y del parlamento burgués ha sido también un enorme factor de presión, sobre las organizaciones revolucionarias que participan de las elecciones, para esterilizar sus fuerzas y adormecer sus reflejos en la lucha de clases. Por último, la adaptación y subordinación económica al Estado burgués respecto a la organización (aún cuando no sea absoluta), incorpora un componente de tipo subjetivo en tanto la competencia entre organizaciones remite a la competencia entre empresarios por la supremacía en el mercado mediante la captación de clientes y la destrucción de la competencia. Pero además, aún siendo lo mejor que emerja de las luchas sociales y políticas, los activistas formados en las consecuencias de la brutal ofensiva burguesa lo hacen sin experiencia de participación en la construcción de grandes organizaciones autónomas y/o en luchas de masas semi o insurreccionales. Y mas allá de sus definiciones y actividades políticas y/o sociales, inevitablemente se encuentran influenciados por el individualismo del "sálvese quien pueda" y, por lo tanto, con desprecio profundo por la experiencia ajena y/o previa, así como con una importante incomprensión de las claves de la tarea solidaria pegada a la base misma de nuestra clase, a la cual en general termina despreciando. Sin embargo ya aparece diferenciada, por el cambio en la relación de fuerzas entre las clases y sus resultados, la generación que comenzó a desarrollar su experiencia a partir de la recuperación de los niveles de movilización social de masas desde fines de los años noventa (especialmente el sector de la juventud que ingresan a la lucha social a partir de Diciembre de 2001).

El MIC y los problemas de la organización de los trabajadores hoy. Las consecuencias de la fragmentación de la producción capitalista en relación a las organizaciones sindicales han sido tremendamente negativas. Pero han sido negativas incluso para la organización misma de la clase trabajadora en su diversidad (y como ya hemos visto, hasta para la conformación de su conciencia como clase no sólo en el terreno político sino en el terreno cultural y psicológico). El 80% de las empresas mayores de 100 trabajadores no cuenta con delegados. La absoluta y amplísima mayoría de trabajadores desocupados no es parte de ningún Movimiento. Si tomamos los trabajadores precarizados posiblemente el 90% se encuentre por fuera de cualquier idea de organizarse sindicalmente. Y nos quedan los monotributistas entre los cuales muy probablemente el 99,99% no concibe organizarse para reclamar por sus derechos. Por lo tanto, suponer que una organización sindical conformada de acuerdo a las pautas de la estructura de la clase trabajadora de hace treinta años, será capaz de organizar y expresar a todos estos sectores es otra fantasía. De tal manera, suponer que una organización política de la clase, que se estructure sobre la base de los criterios que permitieron organizar políticamente a la clase trabajadora del siglo XX pueda hacerlo en las presentes condiciones, es una fantasía de la misma calidad. La conformación actual de la clase trabajadora requiere una nueva conformación de sus organizaciones políticas y sindicales. Esas organizaciones políticas y sindicales deberán considerar construir nuevos mecanismos de acción y elaboración que contemplen el actual nivel de heterogeneidad de la clase, y su diversidad de experiencias, como única forma de soportar, y superar, la actual estructura de producción del sistema capitalista y sus consecuencias políticas, sociales y culturales. Es decir, como algo esencial e insustituible. El MIC aparece así, en un momento en que un sector, muy politizado y minoritario, de las direcciones sindicales alternativas a las direcciones burocráticas tradicionales comienza a interrogarse respecto al destino de las organizaciones sindicales alternativas en tanto las direcciones políticas clasistas tradicionales venían fracasando una y otra vez en la tarea de fortalecerse ante la ofensiva burguesa y/o de recuperar posiciones ante la crisis en la cual finalmente se encontraron. El MIC surge entonces como una necesidad, y a su vez es una consecuencia. Es una necesidad en la búsqueda de unificar organizadamente los conflictos encabezados por direcciones alternativas y clasistas. Y es una consecuencia de la fragmentación y consiguiente dispersión de las organizaciones políticas que actúan al interior de la clase y que, por lo mismo, se conforman como funcionales a los objetivos del actual sistema de producción capitalista que busca fragmentar a la clase y a sus organizaciones para debilitarlas, adaptándolas a la fragmentación de la organización de la producción. La propia construcción del MIC rompe con todos los moldes de construcción previos en tanto no surge por acuerdo de organizaciones sino por acuerdo de individuos relacionados de manera directa a la clase y a la lucha de sus organismos en carácter de dirigentes o como militantes activos de las mismas. Tanto es así que el MIC se conforma contra la voluntad (y su política) de las pequeñas organizaciones fragmentadas de la izquierda "revolucionaria" que pretenden imponer las conclusiones a las cuales arriban producto de sus experiencias, inevitablemente parciales, aisladas y particulares, por el grado de marginalidad social extrema en la cual se encuentran la absoluta mayoría de ellas. El MIC, por lo tanto, se ve en la necesidad de realizar un trabajoso, lento y complejo proceso de elaboración colectiva previo a su existencia con el objetivo conciente de encontrar algún "común denominador" de las diversidades de la lucha de clases en las cuales participan esos dirigentes y activistas. Esa búsqueda llevó a definir 14 "comunes denominadores": los 14 puntos acordados en el encuentro del 6 y 7 de Diciembre de 2005. Y fue el producto de dos años de trabajo. Desde entonces el MIC ha desempeñado un papel muy importante en algunas de las instancias de la organización y de la lucha de clases en Argentina, pero al mismo tiempo sigue siendo totalmente insuficiente para responder a las necesidades presentes. A modo de somero balance podemos señalar que los integrantes del MIC en su amplitud y diversidad, sus partícipes, (y hasta podríamos decir "los defensores del proyecto MIC") cumplieron un importante papel en las luchas del subterráneo, telefónicos, ferroviarios, aerolíneas, docentes, portuarios, mercantiles, centros asistenciales públicos, universidades, petroleros, y en conflictos de importantes fábricas. Al mismo tiempo el MIC fue un factor clave en la construcción de listas sindicales nacionales alternativas a la burocracia en SUTEBA, ATE, actualmente en CTERA, y en las elecciones nacionales de la CTA. También en la conformación de listas sindicales clasistas y democráticas al interior de sectores de la CGT y en el desarrollo y solidaridad de luchas en varios sindicatos y gremios de producción en la central sindical ampliamente mayoritaria. Pero el tipo de organización sindical no requiere solamente instancias de apoyo a las luchas que puedan darse, o a las listas sindicales sino también, y estratégicamente, a la recuperación de la conciencia de clase de la clase trabajadora. A la comprensión de la conciencia "para sí" de los trabajadores. Y en este sentido el MIC no es solamente un proyecto de organización sindical sino político-sindical en tanto puede ser clave en ayudar a construir (o reconstruir) esa conciencia antagónica a la existente en la propia clase. Para ello aporta no sólo elementos de ayuda a la orientación en la lucha de clases sino, y fundamentalmente, a la formación de cuadros políticos sindicales en todos los gremios en los cuales participa a partir de la interrelación de las experiencias, al balance colectivo de esas experiencias y a la búsqueda permanente de los puntos en común que ayuden a fortalecer la organización para la movilización de la clase trabajadora. El impulso y consolidación de un Centro de Formación de Trabajadores y Trabajadoras desde el cual varios centenares de activistas, delegados y representantes sindicales participaron en talleres de formación y elaboración colectiva de políticas para enfrentar a la burguesía en el lugar de trabajo es una de las tareas centrales que nos propusimos en su momento y que estamos cumpliendo. La aparición de una publicación periódica organizada y dirigida por dirigentes sindicales que tienen su mirada puesta tanto en la formación como en la información sobre las luchas y movilizaciones es otro paso que busca acompañar la tarea del Centro de Formación. Y, al mismo tiempo, desde las instancias que lo conforman, el MIC ha sido parte de numerosos conflictos estrechando lazos con direcciones sindicales que confluyeron desde prácticas y debates comunes a los que el MIC fue desarrollando a lo largo de su conformación y que ya existían en forma paralela y autónoma respecto del MIC. Como ejemplos podemos plantear el caso de las direcciones sindicales de ADOSAC y ATEN (Naranja) Capital como las mas recientes. Pero no han sido las únicas, ni serán las últimas. Por el contrario, el posible afirmar que hay una corriente sindical independiente de los pequeños núcleos sectarios y refractaria a los mismos, pero al mismos tiempo, combativa, democrática y clasista. Esta corriente viene dando una pelea al interior de los gremios, a veces relacionada con sindicatos, a veces en forma autónoma, y generalmente huérfana políticamente y aislada. Esta pelea tiene los mismos componentes que el MIC detectó: lucha contra la fragmentación buscando puntos de confluencia y unidad para hacer frente a la debilidad que la burguesía generó en la organización del movimiento obrero y que permitió la enorme pérdida de conquistas y derechos durante los últimos veinte años.

Las tácticas y políticas del MIC mientras dure la actual relación de fuerzas presente entre las clases. Nuestra necesidad prioritaria para enfrentar eficazmente la eficiencia del capitalismo lograda con la actual mecánica de "producción modular" alcanzada, es encontrar las tares inmediatas y mediatas que logren interferir en el sistema afectando sus puntos débiles, tal como los virus hacen con las computadoras: un punto débil de la producción capitalista actual es el transporte en todas sus formas. De mercancías, dinero, información, personas...Cortar los flujos de intercambio es una herramienta formidable y al mismo tiempo, es una herramienta posible de utilizar por la actual clase trabajadora en todas sus variantes. Y en general es posible sin la participación directa de grandes contingentes sino aplicando el "saber obrero" en un punto estratégico del sistema del cual se trate. Como todo sistema empresario hoy funciona en acuerdo a un patrón, medido en tiempo real, para mantener equilibrada la relación producción/administración/almacenamiento/distribución con la mínima inversión posible, (en donde producción y distribución son las claves y administración y almacenamiento casi no inciden en el funcionamiento del sistema). Así, un solo sector de una sola empresa está en condiciones de alterar la totalidad de los "módulos de producción" aún cuando actúen distintas patronales y distintos sindicatos en el marco de una gran diversidad de experiencias y de relaciones laborales. Por ejemplo: una asamblea realizada por un sector de portuarios en las puertas de entrada y salida de las terminales del puerto, genera una alteración tan profunda del funcionamiento de embarque o descarga como un paro general del puerto durante ese mismo tiempo. Pero como ese tiempo de asamblea en un lugar estratégico que afecta a todo un sistema, no es posible sostenerlo sin la participación mayoritaria del conjunto de los trabajadores del puerto; se requiere de un trabajo previo de elaboración y comprensión de la actividad por parte de los compañeros en tanto una acción tan mínima como una asamblea muchas veces no es tomada como una acción de lucha sino como una medida menor apenas testimonial y, además, requiere lograr la comprensión y aceptación de los trabajadores de todas las empresas y todos los diversos sindicatos que integran el puerto actual. Desde este punto de vista, ya sin el acompañamiento de la burocracia para la formación sindical más elemental, este aspecto formativo adquiere un valor estratégico en manos del activismo clasista. La formación político-sindical y la elaboración colectiva de nuevas medidas y formas de organización de la lucha que permitan afectar las ganancias de las patronales son la base indispensable para establecer desde allí las tareas inmediatas y mediatas que serán tan diversas como diversidades existen. Su interacción y coordinación, por lo tanto, tendrán un condicionante poderoso en la posibilidad real de lograrla más que en la comprensión general y abstracta de su necesidad. En la actual coyuntura, sobre la base de una recuperación económica real respecto a la brutal crisis 1998/2002 basada en una modificación de los patrones de acumulación del capital para recuperar la tasa de ganancia, están dadas las condiciones para que esos sectores mantengan sus objetivos de recuperar al menos una parte de lo perdido y, sin duda, a impedir que la burguesía pretenda hacerlos retroceder a los niveles de crisis a los cuales habían llegado.

~ Comentar | Referencias (1)


 

Despidiendo al un Militante de la vida

Enlace permanente 5 de Noviembre, 2007, 17:50

Murio el Pala

El que llego en algún momento a tener alguna inquietud o militancia en la provincia de Corrientes, debe haberse encontrado en alguna ocasión con el Pala. Para muchos su nombre y edad eran desconocidos, siempre lo vimos pateando la ciudad, incansable.

Sabíamos que había militado en el viejo Partido Socialista, también el PST en Buenos Aires, acá en Corrientes era socialista a secas. Su mayor empeño lo ponía en sacarnos de nuestros esquemas, no concedía nada a nadie, con las feministas se convertía en machista, con los zurdos en conservador, con los conservadores en socialista, siempre explotando las contradicciones de los discursos. 

No tenía automóvil, ni celular, lavarropa, ni tantas otros objetos de consumo, apenas un pequeño televisor para ver los noticieros y la heladera para aguantar el calor del verano correntino. Vivía en un viejo sindicato, negándose a cerrarlo luego que se quedara casi sin afiliados cuando cerraron el hipódromo.

Amante del ajedrez y los carnavales, su presencia se hacía sentir en la organización de clubes de ajedrez para jóvenes y por supuesto no se perdía ninguna noche de carnaval desde de su "profesión" de periodista, echa en la universidad en la calle, de patear la ciudad y conocerla.

En la plaza de la dignidad fue un incansable activista, no había carpa que no visitara, sus anécdotas y entrevistas llenaron muchas horas de espera en los fogones nocturnos del aguante. Logro un espacio en la radio para poner al servicio de la lucha de los docentes y de las distintas expresiones del proceso de los Autoconvocados.

Aun recordamos, que cuando ganó la Alianza, en el 99 nos dijo que solo iba a durar 6 meses, se equivocó solo por un par de años.

Los estudiantes eran su debilidad, siempre apostaba a las nuevas generaciones, "su sindicato" se convertía en muchas ocasiones en lugar de reuniones y fiestas a pesar de las protestas de los vecinos. 

Los últimos años lo vimos muy poco, por que la diabetes le llevó sus piernas, dejándolo en silla de ruedas. Pero a dejado su marca en varias generaciones de personas activas de Corrientes, provincia que adoptó.

Compañero Jorge Palavecino

¡Hasta el socialismo siempre!

Comentarios 1 ~ Comentar | Referencias (0)


 

Comunicado del MOCAFOR

Enlace permanente 5 de Noviembre, 2007, 11:35

La eternidad del compañero 
 
 

Los más antiguos de nosotros nos piden hoy recordar la memoria de Agustín Tosco, el refutador ético y político del sindicalismo empresario y gobiernista, gran oído, atenta escucha, ejemplo de unión y de respeto entre los compañeros.

     Los más antiguos de nosotros cantaron la marcha peronista bajo las bombas de Junio y, cuando representantes obreros se pusieron saco y corbata para saludar a los dictadores, ellos salieron indistintamente entre sí y con Agustín a las calles,  para recuperar la ética social de los trabajadores y un siglo argentino de luchas y cultura traicionado, con tal de devolvérselo intacto al porvenir de las mayorías populares.

 
Ellos y nosotros, fieles a la memoria del Gringo Tosco y de todas nuestras generaciones pasadas, sin dejar de hacer por ello el balance histórico debido entre nuestras querellas sectarias y la desmesura genocida de quienes no pretenden otra cosa en la vida que hacer guita con la guita,  para mayor desgracia de la patria, nos preguntamos qué quiere decir hoy un pacto social entre trabajadores y empresarios.  

     ¿Qué quiere decir un pacto social hoy con quienes expoliaron el estado, después entregaron el país y hoy venden a los capitales transnacionales hasta las últimas empresas que sus propios abuelos alguna vez fundaron?  

     ¿Qué quiere decir un pacto social hoy con y hacia las fábricas ejemplarmente recuperadas por sus trabajadores en medio del remate nacional de los Noventa y su fiesta depredadora de bienes públicos; los emprendimientos cooperativos autogestionarios de los productores, a través de los cuales los trabajadores argentinos todos los días hacen gala ante los pueblos del mundo, de su creatividad y eficacia; a pesar de estar amenazados desde los tribunales y bajo el acoso desvergonzado de  ex - patrones parasitarios, la sociedad las reconoce como producción genuina, democracia económica y dignidad colectiva? 

     ¿Qué quiere decir un pacto social, en fin, con aquellos que siguen convencidos que es un delito la organización de los trabajadores y la libertad sindical?  

     Estas son las cuestiones que nos ocupan a todos los que sostenemos que la verdadera democracia es el poder de los que no tienen el poder y, en consecuencia, somos concientes que sin democracia económica no puede haber democracia política.  

     Una enseñanza que le debemos a la eternidad del compañero que en la fecha honramos. 

                      ¡Seamos libres, lo demás no importa nada!   

Movimiento Campesino de Formosa – Mo.Ca.For –

en la F.A.C.T.A.

(Federación Argentina de Cooperativas y Trabajadores Autogestionados) 

                                              Villa General Belgrano, 6 de noviembre de 2007 
~ Comentar | Referencias (0)



Blog alojado en ZoomBlog.com

 

 

<<   Noviembre 2007  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30   


Visita mi página en A 10 años de la gesta popular del 99
Categorías
General [13] Sindicar categoría
Artículos [47] Sindicar categoría
Boletines [28] Sindicar categoría
Comunicados [96] Sindicar categoría
Enfermería [4] Sindicar categoría
Entrevistas [11] Sindicar categoría
Internacionales [19] Sindicar categoría
Noticias [20] Sindicar categoría